domingo, 11 de diciembre de 2016

Con máscara

¿Quién te pudiste haber creído como para distanciarte tanto?¿Bajo que circunstancias tuviste el derecho de lastimarnos tanto?¿Piensas que las emociones son sólo en estorbo en este mundo de insensibilidad creciente? No puedo creer que estando tan cerca, teniendo una cercanía de telas tan increíble donde una se ponía sobre la otra tú decidiste distanciar con escusas torpes sólo por que creías que era lo mejor que se podía hacer para ambos, por que creíste que la cercanía sería tóxica, que tu vasija no debería de ser adornada por una mano externa. Tal cual agua y aceite decidiste actuar como el segundo, o pensaste que eras el segundo y era imposible una homogeneidad, o le tuviste miedo a la homogeneidad pensando que por culpa de esta te perderías, que perderías la nitidez de tus sentidos y te volverías más humano, pero el tipo de humano que nunca quiziste ser por alguna razón, el tipo de humano comprensivo para con el otro, que vela por su bien, el tipo de humano que deja de pensar en la individualidad y que sobrepasa el pensamiento colectivo, el tipo de humano que llega a comprender la interpersonalidad dual, aquella que siempre creíste (y no sé por cuánto tiempo más seguirás así) que era absurda y no permitía que uno alcance su máximo potencial.

Tan equivoco fuiste que ahora te arrastras por las paredes y el techo gritando su nombre por todos lados y esperando que ella pueda oír, que por alguna razón reconozca que eres tú y que sigues ahí por ella aún cuando no están cerca en lo más mínimo. Tan equivoco has sido que ahora has caído en un limbo en el que según tú mismo, no deberías haber caído, tan equivoco que no sabes que son todas estas cantidad de juegos pirotécnicos que van volando desde todos lados, sin importar donde te encuentres.

Creíste ser algo superior que no precisaba de la combinación perfecta que nosotros podemos conocer expresada en la mixtura de lo físico con lo conceptual, un tipo de belleza que tú conociste bien pero te rehusaste a apreciar en su momento.

¿Qué?¿Dices que no fue tu intención?¿Dices que tenías muchas preguntas en tu cabeza?
¡Y seguramente fue así!, pero...¿era necesario dejar derramar la vela?¿es que no te diste cuenta que podrías no volver a encontrar alguna vela de ese tipo otra vez? En efecto desearía mirarte fijamente a los ojos, desearía tomar un paseo largo en una noche, luego de haber tomado un té de frutas, desearía que ese paseo nocturno sea en un parque hexagonal y que en alguna de esas esquinas se encuentre una banca parte seca y parte húmeda, que yo me sentara esta vez en la humedad y tú en lo seco...desearía...desearía que riamos juntos, que pensemos juntos, que nos tomemos de la mano, tal vez que nos toquemos un poco, que tengamos la mirada fija en cada uno, que veamos cada desperfecto perfecto del otro, que perdamos la noción del lugar en el que nos encontremos y el tiempo en el que estamos y que solo sepamos que nosotros existimos, desearía que el aire cálido que sentimos sea por la cercanía que tendríamos, desearía que pudiéramos saber qué tipo de té bebió el otro, desearía que incluso no sea necesario corroborar lo que ya se sabe sino confiar en que está ahí tal cual creemos...desearía haber actuado diferente...desearía no haber sido un idiota con nosotros, no haber sido tan frío, tan racional, tan insensible, tan analítico, tan "yo puedo tomar decisiones correctas por mi cuenta siempre", desearía no haber sido tan TÚ.

¿¡POR QUÉ TUVE QUE VENIR A ESTE MUNDO EN TU CUERPO!?

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Balcón de frente

Era ya época de viento, donde la gente se enferma, le agarra la tos y se resfría, los más débiles (si es que se puede decir así) contraen la gripe y bueno, alguno que otro una enfermedad mas grave. Por esta mera razón es mejor quedarse en casa, o estar en lugares que te den calor y confort, donde haya gente. Si me detengo un momento en este último, donde hay calor y confort me encontraría con algún lugar apacible pues el confort debe de estar presente. Una librería, un café, un estudio, una oficina serían lugares idóneos, claro que en casi todos esos lugares radican obligaciones, que uno mismo permite tener, si se está en una librería crees tener la obligación de chequear que tipos de libros hay, acercarte a alguien que te pueda ayudar y pretender que estás interesado en algún tipo de libro o género, podrías lanzar algún autor de renombre o alguno poco conocido para que el tema de conversación no se acabe y puedas estar más tiempo en esa zona de calor y comfort; en el café deberías (incluso) pedir algo para tomar o para comer, de esa manera hasta te podrían dar internet gratis y realzar tu comodidad, internet y una taza de mochaccino caliente, ¿qué más desearías?; en el estudio estarías en un entorno donde siempre te sentirás a gusto pues encuentras aquello que te gusta y las herramientas para poder efectuarlo, si es un buen estudio, no te haría falta salir de él incluso para dormir o comer; la oficina es aquél lugar donde tienes aquella gente con la que siempre te vez y conoces bien, donde el calor humano toma presencia y existe un murmullo relajado acompañado de un tecleo a ratos intermitente.

Claro, está el hogar, seguramente el lugar más cómodo de todos, donde nosotros ya estamos acostumbrados hasta a los más mínimos y máximos defectos y desperfectos que tenga el lugar, ya le conocemos tan bien que verle diferente sería una movida de jenga en nuestra base de tranquilidad. Curiosamente es el hogar también el lugar donde nosotros mismos decidimos acarrear todo lo que nosotros hemos de hacer, nos guste o no, y a lo que quiero llegar es que es extremadamente común traer lo no deseado a nuestra puerta, a la escalera, a la mesa del desayuno, al baño, al escritorio y hasta nuestra misma cama, el lugar más sagrado tal vez en lo que respecta a comfort.

¿Qué sería que ocurriría si decidimos traer a una víctima para que pase por todos esos lugares pero al final del día se vaya en una bolsa negra que a nadie le importara si no luego de mucho tiempo?¿Será que en efecto alguien se dará cuenta? Claro que sí, pero ¿Nos hará sentir mejor? Creo debería replantear la pregunta ¿Me hará sentir mejor? Cada pausa que me tomo para pensarlo tomo una postura más decidida...sí, me sería útil, me haría sentir bien, me haría recordar que yo tengo el control de las cosas en mi hogar, en todo aquello que considero sagrado. Me rehuso a mirarle de frente, solo lo hago de reojo pero lo hago con rencor, creo debería de tomar lo más punzante que tenga cerca mío y crear un Picasso de sangre. Sí, he de hacer eso, he de librarme de una vez por todas de esta invasión de malestar que abunda en todos mis lugares de comodidad sagrada, tal cual pensaba ya hace 8 años, de la misma manera, he de seleccionar ese objeto cortopunzante y aprender de él, crear de él un confort en mí, pero...¿si hago eso estaría alterando mi cuadro de confort?¿es correcto modificar mi cuadro ya perfecto para llegar a un punto del que no podré volver?

Vaya...debería de aprender a ocupar un objeto cortopunzante

jueves, 1 de septiembre de 2016

Recallin June

June 1st

I woke up and saw the white ceiling I have, then I looked to my left and there was my blue wall, behind me I could notice my entire room with the door still closed but with a bloody noise I could not handle, however I stayed laying on my bed with my eyes lost on somewhere between my chair and the closed brown door, nearly blinking but still wanting to rest some more time. "Okay, y'know they won't shut that tele now so you'd better get up and harry up to go out" I thought..."Mate, d'you really have to think this early" I replied to me as if my brain was divided into two consciences and as soon as I replied to myself the morning thoughts stopped. Turned on the lamp I had next to me, got out of the bed, turned on the light of the ceiling, turned off the lamp I turned on, saw my room once more to then open the closed door and go to sit on the table to eat breakfast, a common and boring breakfast this time, actually not only this time but lots of times since I first walked here long time ago but who cares now. The tele was still putting loud words above the table next to the bread and that kind of coffee and as a matter of fact I couldn't help staring at them with anger but without making it noticeable in my face. "Right, I forgot to say 'morning' again, anyway I don't think I should for now" was the statement that made the chain of thoughts reborn because after all it cannot be stopped, not even by me.

-Blessings, parents! Did you had a good night?- Almost yelled my father.
-Thanks to God I can't blame anything- Said extremely quiet his mother.
-What about you, son?- Asked his father.
-Like reborn...we should turn off the TV, shouldn't we?- Said happily my father. And none said a word but I did smiled and saw those words laying on the table with superiority. The tele was shut and I decided to look up and stare at my father to see what was going on with him this time but I didn't have any luck on that so I began watching the pattern of the dish I had in front of me.

"Blessings" and "God" were now on the table instead of "sin", "love" and "pray". Not a big difference but still better since those new ones were natural and not synthetic. Every time the silence come to scene I feel the power by having shut everyone else, even when I haven't done anything to achieve that. I'm not sure why but I recalled the second of the deleted words: "love". And only recalled about those kinda cinematic memories of me on the beach with a mojito (or cuba libre?) talking to those Italian girls because I thought one of those was the one who stared at me before I entered to that closed bar near the beach. "I was pretty dumb that time, huh?" I said to my self but not out loud. When I woke up from that little dream I realized that I was alone eating breakfast and it was time for me to move on, as quickly as I could.

I gathered all that was on the table and carried it to the kitchen, I walked to my room and opened my closet for the last time (as I hoped), took my brown jeans and the green German coat I had already set with few supplies in its pockets, I searched for my lost black beanie hat I bought one year ago and when I found it I noticed it smelled a bit weird "No time to wash it, just gonna spray perfume on it" said out loud this time. I did it, indeed. Grabbed my keys and wallet and walked away not looking back and not closing my room's door. I was just staring at the house door, the door I wished I was never going to open or close again, my eyelids were a bit more open as I was approaching my hand to the door to open it, no wind came in but a cold light was surrounding the trees near the fence.

The car was leaving so I was.


viernes, 20 de mayo de 2016

Mindscrew

Existió en un momento de la historia un búho que en muchas ocasiones deseaba ser águila, colibrí o una grulla, este búho había adquirido a lo largo de su vida bastante conocimiento como para haber llegado a elegir a esas tres opciones si es que en un futuro cercano se le permitía hacerlo.

Creo hay que comenzar con la edad temprana de este animal con alas. Como a todo búho, él tenía un gusto especial por la noche, aunque de pequeño no tuviera la costumbre de quedarse despierto para ver que es lo que ocurría en la oscuridad, tan llena de vida, colores, conocimiento, amor y odio. Claramente esto no era el pensamiento del pequeño búho de aquél entonces pero sí que existía una idea esencial de esto que se interpretaba en el simple juego.

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