jueves, 27 de julio de 2017

¿Qué es mejor, libertad o estabilidad? [o mejor] La fanatización humana.

     Tenía pensado publicar este post hace bastante tiempo, de hecho, esta es la tercera vez que le escribo, borrando lo que había anteriormente en el borrador. En su inicio tenía una idea media floja en la que quería explicar que la historia nos había dado ejemplos de políticas, civilizaciones o países que lograron una estabilidad bastante sólida a costa de sacrificar la libertad de su población, y que por otro lado la libertad del individuo podía permitir que este cometiera errores o se pueda mover de una manera mucho más libre que le podría causar inestabilidad (laboral, emocional, social, económica)...y para ser honesto creo que hasta acá abarqué lo que quería abarcar desde un inicio.
     
     Tal como ha sido dicho en varias ocaciones y en diferentes contextos, todos los extremos son malos, pero yo le añadiría a esta frase que "a veces son necesarios". Mi última publicación, hecha en forma de podcast, era una muestra de la ola liberal que estoy/estaba viviendo de una manera muy intensa pero, de manera bastante peculiar, coincidió que ayer tuve que ir a una charla hecha por el partido Comunista Marxista Leninista local con la que, evidentemente, habían varios temas con los que no estaba de acuerdo en lo absoluto, no me puse cerrado, o procuré no hacerlo, y empecé a analizar el punto de vista de los expositores así como de quienes intervenían en la charla.

     Puede que existan temas en los que el ser humano tiende a ponerse en un perfil más apasionado (pueda que la palabra adecuada sea "fanático") por que descubre algún tipo de conocimiento que le fascina y quisiera que las demás personas también comprendan lo valeroso que es ese pequeño gran descubrimiento que se ha hecho de manera personal, el problema radica cuando se le comparte, tomando una posición en la que es como si se ignorara todo el conocimiento previo al momento en que ocurrió ese descubrimiento, e incluso se le sataniza a todo lo que se sabía antes de ese nuevo conocimiento, o se limita a solamente repetir aquello que ya ha sido dicho pero que ha gustado más. Fue en ese punto que me percaté que la charla, así como algunos vídeos que había visto en estas últimas semanas, se parecían bastante a los sermones hechos en iglesias en los que el pastor o ministro alza la voz de una manera específica, para tener una idea más clara, de una manera muy parecida a la que se suele aplicar en varios discursos en épocas de elecciones.

     Está bueno que nosotros adquiramos algún tipo de conocimiento que nos hace mover varias de las fichas o cimientos que ya teníamos ordenados de una determinada manera, y también está bueno que queramos compartir lo adquirido, pero no creo que sea lo más apto hacerlo en una manera tal que hasta pueda asustar a quien le estamos hablando por parecer que nos han lavado el cerebro.

martes, 25 de julio de 2017

Alocao #2 [PODCAST]: Liberalismo

Segundo audio de esta serie hecha para empolvarse (en parte). Hablo sobre lo que he comprendido del liberalismo y por qué le he empezado a tomar más afinidad...de paso voy practicando mi oratorio y habilidades de explicación que me he dado cuenta que están paupérrimas.