lunes, 5 de noviembre de 2018

# de una nunca-vez cuando llovieron hojas de un fantasma.

Cuando un chico de 14 años estaba chateando por WhatsApp con audios, si es que todavía se le puede llamar a eso chatear, veía como llovía afuera del bus en el que iba la misa hoja que él se había encontrado en su asiento al subirse, su titulo decía algo así como "no me hace falta pedir que no me hagan caso porque nunca me lo dieron" y de subtítulo algo como "nunca supe lo que fue tener siquiera su desprecio". El chico dejó como cinco segundos de silencio en el audio antes de que recobrara la razón y volviera a dirigirse al teléfono para seguir el audio que ya estaba cerca de los dos minutos. La persona con la que hablaba se encontraba dentro de una galería de arte contemporáneo donde estaba viendo exactamente la misma hoja que su amigo veía caer afuera del bus y que se la había topado antes, pero esta estaba colada entre dos pinturas sobre la revolución que intentan hacer los campesino latinoamericanos, la tan prometida revolución que ya se ha vuelto profecía histórico-académica-"científica"(o mejor dicho, científica). La persona de 17 años con quien hablaba el chico pensó esa hoja formaba parte de la exposición de la galería, pero al darse cuenta que no tenía relación con las pinturas que le rodeaban alejó la vista con una insensibilidad descarada y siguió apreciando el tan llamado arte..."arte"...o arte, igual no significa nada.
El guardia vio como esta persona apartó la vista de esa hoja que él sí había leído anteriormente pero que no logró comprender en su totalidad, pensaba en decirle algo a esa persona que estaba gastando su tiempo en la galería, como si estuviera buscando algo, aunque esa persona dijera que no, y sí, podría ser que no haya estado buscando nada pues era al mensaje de siempre sobre la tan famosa represión a los "proletarios" a lo que le estaba haciendo caso en vez de aquél mensaje inusual que también se encontraba en la pared exterior de un edificio gubernamental, el de relaciones exteriores para ser más concreto, y no solo ahí sino que se había logrado colar en algunos grupos de Facebook locales de esa ciudad tan desconsiderada, pretenciosa y desorganizada.
Uno de esos grupos era de organización para miembros voluntarios de una ONG responsable de dar TECHO a personas de escasos recursos.
Otro grupo era de protesta en contra de la corrección política.
Otro era de anarquistas de izquierda que compartían contenido literario en formatos digitales.
Pero no solo había sido puesto en galerías, buses, el aire, edificios y grupos de facebook esta hoja o documento, también había sido dejado en varios buzones de correspondencia de diferentes hogares en barrios cercanos a sí mismos, a fin de cuentas esto lo hizo solo una persona.
Adentro de un centro comercial, en un local de Starbucks había un grupo relativamente grande de jóvenes que estaba haciendo un mega TikTok entre todos los que estaban ahí tomando su puto Frozen capuchino. La hoja había sido dejada en todas las mesas de ese local y aquellos muchachos, y porque no, muchachas también, porque importa mucho el género de las personas cuando todos son indiferentes e indiferentas...lo único para lo que usaban la hoja con mensaje de angustia era para hacerle burla con rayones al son de una música que estaba de tendencia, total ellos y ellas y elles no sabían que quien había escrito esa hoja, al mismo tiempo que ellos estaban haciendo su sexta raya, el autor estaba perforando la cabeza de su primera víctima por segunda vez, una víctima a la que el autor decidió matar luego de haber tenido relaciones sexuales consensuadas luego de haber tenido sexting por más de cuatro semanas congestivas, sin tomar en cuenta las otras dos ocasiones sueltas de hace algunos meses.
El ahora asesino no sabía si dejar el mismo mensaje escrito en la espalda de su ahora víctima, y no estaba seguro precisamente porque a fin de cuentas no era su intención ser atrapado sino darle una bofetada de aire a todas las personas a las que él en algún momento vio, escuchó o se dirigió, pero sabía que no serviría de nada, tal cual sabía que nadie leería su mensaje, y que sería trampa si dejara ese mensaje en el cadáver pues no se leería el mensaje por mérito propio sino porque se le tomaba como evidencia criminal...de todas formas hacer que su hoja llueva por toda la ciudad y sea dejado en una gran cantidad de grupos de redes sociales igual era trampa pero él no lo consideraba así, aun estando consiente de que sí, igual puede ser considerado trampa, "pero todo es trampa acá" pensaba él al mismo tiempo que intentaba romper el cuello de la persona con la cabeza doblemente perforada que estaba en la tina del baño con el agua corriendo tanto para que no es escuche el ruido como para que se vaya limpiando la sangre tan rápido esta salía del cuerpo.
Este tipo AJ992KF estaba indeciso de si cortar algunos pedazos pequeños de ese cadáver para ver si les cocinaba el fin de semana entrante, cuando no tendría cita con nadie y comería completamente solo, como era lo usual, pero aun así le parecía algo extraño, aun así nunca haya comido acompañado o haya quedado con alguien para salir al final de esas semanas tan raras en que la gente, según él, iba a lugares para hacer quién sabe qué y luego poder comprar quién sabe qué cosas, que para él la gente no tiene idea de lo que hace, y tampoco la tiene él, no intenta ser pretencioso, no intentaba ser igual que los demás pero en gran parte lo terminó siendo.
Fuego, necesitaba fuego, necesitaba hacer fuego en la habitación habiendo antes desactivado el detector de humo para que no haga un fiasco de su plan espontáneo, porque igual para él todo plan es espontáneo en realidad, AJ992KF comprendía que era muy posible que no exista la libre voluntad y que todo esté predeterminado por las llamadas "leyes" físico-químicas, sin tomar en cuentas las "sociales", pero igual prefería creer que la existencia de esas "leyes", que para él eran más opciones de realidad que una explicación de la realidad como tal, no impedía que pueda haber libre voluntad en las personas, y no solo en las personas sino en cualquier cosa que no le interesaba realmente definir.
Cuando pensó en la palabra definir ya estaba saliendo de la habitación del hotel que le había costado 12 nuevos dólares. Veía el ascensor al final del corredor abierto, esperando, solo abierto y con La Luz encendida, nadie cerca del ascensor tampoco, así que fue a paso lento, demasiado lento para alguien que acaba de iniciar un incendio en la habitación de un hotel donde desactivó la alarma de humo y dejó un cadáver con la cabeza perforada con un alambre que se encontró en esa habitación y que no tenía huella dactilar alguna, pensó en lo divertido que se le hacía que ahora sea mejor llamarle huella dactilar que huella digital, pues digital suena a ... bueno, muy informático a fin de cuentas. Faltando cuatro pasos para el ascensor este se cierra y va a un piso que él prefirió no ver en la pequeña pantallita donde también están los botones para llamar a la máquina esa, solo le oprimió al botón por memoria de ubicación y se quedó mirando al piso, tuvo que esperar como 20 segundos para que el ascensor volviera, ahora el ascensor no estaba solo, estaba con un niño que estaba apegado a su tablet, de casualidad llegó a ver como deslizándose por la pantalla apareció una foto de la hoja que él había repartido por todo lugar, casi por suerte vio un filo verde en la parte superior de la pantalla a la vez que una pantalla pequeña con la cara de lo que parecía ser su madre estaba en la esquina inferior derecha.
AJ992KF tenía flojera, no quería sacar su pistola y darle un disparo en la cabeza del niño antes de que por algún movimiento mostrara la cara de él, pero igual lo hizo, con demasiado desgano y pateando la tablet a la vez que se levantaba la bufanda para cubrirse el resto para evitar que por accidente la cámara frontal de la tablet le capturara el rostro. La pistola tenía silenciador así que más hizo ruido la sangre y sesos del niño que se habían esparcido por la izquierda del ascensor, se escuchaba una madre gritar, cosa que irrita a cualquiera, por lo que agarro la tablet y la bajó el volumen, solo le bajó lo suficiente como para que sirviera de sonido ambiental para la música que había puesto a reproducir en el Zune que se había encontrado en eBay hace dos años, estaba sonando una canción de Madonna de 1998, o eso parecía, y con el grito de fondo de la madre quedaba bastante bien.
Todavía con la pistola en mano AJ992KF sale del ascensor y apunta al recepcionista, falla el primer disparo pero el segundo atina en el hombro, más por suerte que por haber apuntado bien. Una señora que estaba en un sillón del lobby levanta la vista para ver qué había pasado, porque el recepcionista había gritado, por alguna razón ella ve afuera, donde se encontraba el olvidable AJ992KF viendo al cielo, como caía una de las hojas que el había encargado a un avión las soltara ya hace siete minutos, la señora simplemente se le quedó mirando y gritó cuando vio como AJ992KF se apuntaba con la pistola en la mandíbula desde abajo y ponía una píldora en su boca.
Suena el disparo y la señora ya no se puede controlar. Esa señora era la madre de AJ992KF, pero se había dado cuenta muy tarde de todo, muy tarde de que era él, muy tarde de que fue él quien disparó al recepcionista, muy tarde de que era obvio él había escrito el mensaje de desesperación a toda una ciudad que ya iba rondando cuatro días y solo hace poco minutos empezó a llover.
Muy tarde para incluso no hacer caso a quien nunca se le hizo caso.